El Flamenco y la danza española viajan a Guayaquil con “Carmen”.

Llegó la hora.

En unos días llevamos la danza española y el flamenco a Ecuador gracias al mito universal que es “Carmen de Mérimée”. Y no sólo es especial para la compañía por ser la primera producción que llevamos a Latinoamérica. Y os explico por qué. 

FUNDACIÓN DE LA COMPAÑÍA

Hace poco más de cuatro años que se empezó a fraguar  la fundación de “de Sangre y Raza”. Al mismo tiempo, nacía la idea de poder hacer estas funciones de danza española y flamenco en el Teatro Sánchez Aguilar de Guayaquil.

Cuatro años parecen pocos (o muchos según se mire), pero sí que son los suficientes para poder echar la mirada atrás para ver y analizar todo lo que ha pasado y como hemos cambiado.

Cinco espectáculos creados con sangre, sudor y algunas (o muchas) lágrimas, bailarines y amigos nuevos que, hoy por hoy, son un gran pilar para la compañía, personas que por diversos motivos ya no están con nosotros y otras que continuan apoyándonos en este sueño comenzado por tres “locos” y que por fin es una realidad consolidada por más que les moleste a algunos.

Teatro Sánchez Aguilar
Teatro Sánchez Aguilar de Guayaquil (Ecuador)
¿POR QUÉ GUAYAQUIL Y EL TEATRO SANCHEZ AGUILAR?

En esta profesión conoces a cientos de personas al año entre técnicos, artistas, productores y demás personas que trabajan para una producción o para una gira. Hace ahora unos 10 años que tuve la suerte de poder diseñar la iluminación de una obra teatral llamada “Dile a mi hija que me fui de viaje”. Una obra dura, sobre un drama humano que marcó mi carrera. Por esta obra tuve el orgullo de recibir una nominación a los premios MAX, pero lo más importante fue conocer a una persona que 10 años después ha sido el responsable de estas representaciones en Guayaquil de nuestra “Carmen de Mérimée”. Esa persona se llama Ramón Barranco. Él era el distribuidor de la obra.

cabina de iluminacionComo decía, en esta profesión se conoce a cientos de personas. Algunas te las vuelves a encontrar con el tiempo, otras desaparecen, pero en esta vida y es algo que he aprendido con el tiempo, lo mejor es llevarte lo mejor posible con todo el mundo, porque nunca se sabe la vueltas que da la vida y cuándo o en qué circunstancias se producen los reencuentros.

Pues eso pasó con Ramón. Tuvieron que pasar casi cinco años para volver a encontrarnos y de la forma más inesperada y en el lugar mas inesperado del mundo. Yo había diseñado la iluminación de la gira “Mundo Abisal” de Jorge Drexler y estábamos en Quito. La directora del Teatro Nacional Sucre, donde se representaba, le gustó tanto mi diseño que me ofreció diseñar el musical West Side Story que iban a producir.

El día del estreno de este musical me presentan a un tal “Moncho Barranco”, el director artístico del Teatro Sánchez Aguilar de Guayaquil. En un primer momento, ambos dudamos si nos conocíamos o no. Pero cuando Ramon lee el programa de mano, se da cuenta que yo era el chaval que había diseñado aquella función que el había distribuído años antes en España.

Sí. El que me habían presentado como “Moncho” era Ramón Barranco, que aquel momento, ya vivía en el país latinoamericano.

GUAYAQUIL, MI SEGUNDA CASA.

A partir de entonces mi relación con Ramón, con Guayaquil y con el Teatro Sánchez Aguilar ha sido constante hasta convertirse en mi segunda casa, el segundo país donde más estoy y donde más trabajo, mi segunda ciudad y mi segunda familia.

Curso de iluminación
Eluniverso.com

Allí, gracias a la Fundación Sanchez Aguilar (que trabaja por el desarrollo y fortalecimiento del arte y la cultura), he impartido dos cursos de diseño de iluminación (espero haber aportado una semillita que sirva para que esta rama teatral esté más cuidada), he diseñado una obra de teatro cuyo diseño siempre he pensado que es el más perfecto de todos los que he hecho: Las Burladas por Don Juan. Otra obra dramática, dura, excesivamente dura que también me ha marcado mucho (Ahora veo que se me da mejor diseñar obras dramáticas que las comedias); diseñé el musical “Enredos entre dos“, el primer musical 100% Ecuatoriano que me hizo conocer más el país y sentirme un poco “Guayaco”, he viajado dos veces mas con giras de Jorge Drexler y algunas cosas más que surgieron por todo esto; pero lo más importante, allí, en Guayaquil, en el Teatro Sánchez Aguilar, se ha creado como mi “otra”  casa, tengo a mi segunda familia, grandísimos amigos a los que hecho mucho de menos, pero que no voy a dar nombres porque seguro se me olvida alguno. Ellos saben quienes son¡¡¡

Y ahora, cerramos un ciclo con estas funciones. Hace cuatro años le presenté a Ramón mi idea de compañía, la estética de lo que iba a ser nuestra “Carmen”.  Él fue claro: “móntala y cuando la tengas me la enseñas. Si tiene calidad te programaré”.

Y ahí estamos. Dos funciones los días 26 y 27 de Octubre de 2018. Las dos primeras funciones que hacemos al otro lado del Atlántico. Orgulloso, agradecido y satisfecho de que sean allí, en mi segunda casa, con mi gente, mi segunda familia, donde nos van a cuidar como siempre me han cuidado, donde nosotros vamos y estamos trabajando al 100% para no defraudar a nadie, con la calidad de obra que se merece este Teatro y este público Ecuatoriano.

Dentro de nada cerraremos este ciclo, se abrirá otro que esperamos que sea tan gratificante como este. Pero nunca podré ni quiero olvidar estas funciones que vamos a hacer. Y menos todavía quiero agradecer esta oportunidad:

Gracias Ramón o Moncho, gracias Teatro Sánchez Aguilar, gracias Carla, gracias Guayaquil, gracias Ecuador y gracias a todos los que trabajamos en “de Sangre y RAZA, Cía de danza”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.